Tras tres días de trabajo, la VII Cumbre Académica América Latina y el Caribe–Unión Europea concluyó con la Declaración de Maia, que propone a los gobiernos de estas regiones iniciar la puesta en marcha de un Espacio Común de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación.
Para Miguel Copetto, director ejecutivo de APESP, este compromiso pretende contribuir a “una nueva etapa de un proyecto construido a lo largo de trece años”. La declaración defiende avanzar sin esperar a la conclusión de un Acuerdo de Integración Académica, aprovechando los mecanismos de cooperación existentes. Propone identificar proyectos prioritarios en los ámbitos de la movilidad, el reconocimiento académico, la formación avanzada, la investigación y la inteligencia artificial, con responsables, calendario y resultados verificables.
En la clausura de la Cumbre, que reunió a cerca de 250 participantes, el presidente de APESP, António Almeida Dias, defendió que la Declaración de Maia debe ser un “instrumento de diálogo con los responsables políticos” y reafirmó el compromiso “con la participación activa de sus instituciones en la construcción de esta agenda pública”.
En un mensaje en vídeo, el presidente de la Asamblea de la República, José Pedro Aguiar-Branco, destacó la importancia de reforzar los vínculos entre estas regiones: “Es la decisión de construir un mundo diferente, basado en la cooperación, la confianza y el conocimiento”.
El encuentro se celebró bajo el Alto Patrocinio del presidente de la República y fue organizado por APESP y el Foro Académico Permanente América Latina y el Caribe–Unión Europea.
APESP agradece a la Universidad Portucalense y a la Universidad de Maia, instituciones anfitrionas, su apoyo e implicación en la celebración de esta cumbre.





